MI NOMBRE NO SERA BORRADO

 

 

 

 

 

 

 

Introducción

 

El famoso verso de Apocalipsis 3: 5, ha sido motivo de gran controversia, y uno de los más grandes argumentos que tienen los que dicen que son creyentes pero no creen en la salvación eterna. Ellos enseñan que la salvación se pierde, porque La Palabra de Dios dice en ese verso que no borrara el nombre del libro de la vida de los que vencieren, asumiendo que habrá muchos que no podrán vencer.  Todos los que dicen creer en Cristo pero viven con esa incertidumbre toda su vida, y mueren llenos de dudas y sin ninguna esperanza porque donde no hay seguridad tampoco hay esperanza. Ellos nunca están seguros de que si sus almas van a ir al cielo o no van a ir, al igual que todos los de más incrédulos.  Después de todo según ellos en La Biblia no hay nada que les pueda comprobar o convencer si su nombre ha sido escrito en ese libro, y si fue escrito no saben si ya ha sido borrado o si todavía permanece ahí. La verdad es que si todo fuera como ellos creen todos tendríamos que ser perfectos en nuestra naturaleza humana, y eso es un imposible por eso mismo nuestro Señor Jesucristo tuvo que venir a este mundo, a salvar a todo aquel que crea en El como único y suficiente medio de salvación.

 

Estudiemos este tema para entender de qué está hablando este verso.

 

2CORINTIOS 13: 5.

 

Apocalipsis 3: 5.  El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi padre, y delante de sus ángeles.

 

En todos los versos de Apocalipsis donde se refiere a escribirles a las 7 Iglesias, tienen un mismo orden. 

 

Apo. 2: 1.  De acuerdo con este verso si lo concordamos con Apo. 1: 17-20. El que dice escribe al ángel de La Iglesia, Él es nuestro Señor Jesucristo.

 

Apo. 2: 8-9.  ¿Quién es el que estuvo muerto y vivió?  Nuestro Señor Jesucristo. 

 

Apo. 2: 12.  De acuerdo con Heb. 4: 12, la espada aguda de dos filos es La Palabra de Dios.  Rom. 9: 5. 

 

Apo. 2: 18.  El Hijo de Dios según Juan 3: 16 y Apo. 1: 10-16, es nuestro Señor Jesucristo.

 

Apo. 3: 2.  Del mismo modo aquí en este verso, de nuevo concuerda con Apo. 1: 10-16, y Él es nuestro Señor Jesucristo.

 

Apo. 3: 7.  ¿Quién es El Santo, El Verdadero, El que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre?  Él es nuestro Señor Jesucristo. 

 

Apo. 3: 14.  Y a la séptima Iglesia, este verso dice, El Amen, El Testigo Fiel y Verdadero, El  Principio de la creación de Dios.  El que está hablando a las 7 Iglesias es nuestro Señor Jesucristo.

 

 

 

De acuerdo con Col. 3: 1-4.  Especialmente en el verso 3 dice que nuestra vida está escondida con Cristo en Dios, y en el verso 4 afirmativamente dice que nuestra Vida  Eterna es Cristo mismo, y en el día en que Él se manifieste nosotros también seremos manifestados con El en gloria.  1Juan 3: 1-2.

 

De los que ya tenemos vida eterna para que nuestro nombre fuera borrado del libro de la vida, se tendría que borrar a Cristo en el cielo porque Cristo es nuestra vida.  ¿Y quién lo va a borrar?  Nadie puede borrarlo, SATANAS NO PUEDE.  Por más padre de la mentira que sea satanás debería de darse por vencido y entender, que es un imposible el pensar que Cristo pudiera ser quitado del cielo, de donde está sentado a la diestra de Dios; nuestra vida eterna está dependiendo únicamente de que nuestro Señor Jesucristo se sentó en el cielo a la diestra de Dios.

 

Juan 3: 1-6.  Toda falsa enseñanza cuando hablan del creyente en Cristo, no se refieren a un nuevo nacimiento Espiritual, sino a las buenas o a las malas obras de la persona para decir supuestamente si es un creyente en Cristo o no lo es.

 

En la Biblia el único concepto que hay así, esta en Stg. 2: 14-26.  El hecho de que nosotros como humanos tengamos que dejarnos llevar por la apariencia externa, eso no anula el nacimiento Espiritual si es que ya ocurrió.  Rom. 4: 1-6.

 

Está claro que el verso 5 de Apocalipsis 3 lo sacan de contexto. 

 

No podemos sacar una conclusión vasados únicamente en el verso 5 de Apo. 3, desechando toda La Biblia.

 

Ahora cuando se dice escribe al ángel de La Iglesia todos pensamos en un ser creado por Dios perfecto y eterno, pero en este caso se le está escribiendo al ángel de que tiene nombre de que vive y está muerto. 

 

Siendo así está claro que no se está refiriendo a un ángel de Dios eterno y perfecto, si no a otra cosa.

 

Hay quienes dicen que cuando La Biblia dice escribe al ángel de la Iglesia se refiere al encargado de esa Iglesia es decir al líder.

 

Por lo que todos entendemos cuando se menciona la palabra ángel, sé que no es común decir que se está refiriendo a un hombre, pero si miramos en el idioma hebreo lo que significa ángel, las palabras que más se acercan a lo que estamos hablando son: Mensajero, maestro, embajador.  2Cor. 5: 20.

 

Pero un mensajero de Dios sellado con El Espíritu Santo, no se le puede decir estas muerto porque El Espíritu de Dios no muere.

 

La única manera que se le puede decir a un hijo de Dios que está muerto, es refiriéndose a que esa persona conduce su vida o la Iglesia o ambas en la carne y no en El Espíritu. 

 

Pero aun así El Espíritu Santo mora en el creyente.  Gal. 5: 17-26. 

 

Gal. 6: 7-9.  Cuando un siervo de nuestro Señor sirve en la iglesia en la carne y no en El Espíritu, al sembrar en la carne va a segar corrupción, y con el paso de los años la Iglesia se vuelve apostata.

 

Apostata donde al principio como Iglesia, como un grupo integrado unos son los que son de Cristo los fieles, y otros no lo son aunque así lo aparentan; eso es lo que se ha visto en algunas Iglesias.  2Tim. 3: 1-5.

 

Pero al transcurso de los años los verdaderos creyentes unos mueren y otros se mudan a otra Iglesia, hasta quedar únicamente los apostatas.

 

Es ahí donde sucede lo que está escrito en Apo. 2: 1-5.  Cristo les quita el candelero de su lugar.

 

Para saber que significa el candelero, podemos leer en Apo. 1: 20.  Los 7 candeleros son las 7 Iglesias, y al quitarles el candelero les están quitando el derecho de llamarse Iglesia de Cristo. 

 

Eso mismo significa que el record que Dios tenia de ellos, de ser llamados una Iglesia de Cristo también es borrado de ahí en adelante. Pero los hermanos o los salvos que antes estuvieron en esa Iglesia sus nombres no son borrados en los cielos, y los miembros que dé ahí en adelante asistan a la Iglesia si ya no tienen el evangelio correcto no pueden ser salvos por lo tanto sus nombres tampoco serán escritos en el libro de la vida.

 

 

 

Ángel traducido del idioma Hebreo es malak

 

Y significa despachar como delegado, mensajero, espectro de alguien que se aparece o un espíritu; significa también profeta, sacerdote, maestro, embajador, enviado, o mediador.

 

Para tratar de figurar de qué está hablando cuando dice escribe al ángel de la Iglesia, vamos a comparar algunos versos para encontrar alguna relación.

 

En Sal. 34: 7, dice El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende.

 

Sal. 91: 1.  El que habita al abrigo del Altísimo

 

Morara bajo la sombra del Omnipotente.

 

En Hech. 12: 5-15, habla de cuando el apóstol Pedro estuvo preso, y pensaban matarle, y muchos hermanos estaban orando por él y un ángel de Dios le liberó.

 

En el verso 15, Pedro fue a llamar a la puerta donde estaban los hermanos orando por él, y una muchacha llamada Rode fue a abrir la puerta y cuando reconoció la voz dijo es Pedro, y en el verso 15 dijeron ¡Es su ángel! = a el espíritu o fantasma de Pedro, porque creyeron que ya le habían matado.

 

Si pensamos en lo que sería el ángel de Pedro y por los varios significados que tiene la palabra ángel, podemos entender que no es un ángel de Dios creado perfecto y eterno; si nos referimos al fantasma de Pedro. 

 

Además hay que tomar en cuenta que en La Biblia también habla de La Iglesia como un solo cuerpo, de lo que también se puede hablar del ángel de la iglesia.  1Cor. 12: 25-27;  2Tim. 2: 19-21. 

 

1.   Sal. 34: 7.  Si el ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende; es decir, esa protección de Dios que esta alrededor.

 

2.   Sal. 91: 1.  Si el que habita al abrigo del Altísimo mora bajo la sombra del Omnipotente; una sombra que los protege, que está por encima de los que habitan al abrigo del Altísimo  

 

3.   Hech. 12: 5-15.  Si refiriéndose al apóstol Pedro al pensar que ya lo habían matado, dijeron es su ángel = a un fantasma u espíritu. 

 

4.   En algunas veces se dice Espíritus para referirse a ángeles, Heb. 1: 7 y 14.  

 

El escribirle al ángel de la Iglesia que tiene nombre de que vive y está muerto; no voy a decir o asegurar que esto sea así, después de todo cuando algo no está muy claro en La Biblia nadie puede asegurar que sea alguna cosa o la otra.  Pero pudiera ser que del mismo modo o algo parecido a los tres ejemplos que doy arriba, que se le esté hablando a la Iglesia como a un solo cuerpo o una sola persona.  Es decir en el sentido espiritual por el ambiente aura o abrigo, como una sombra que cubre la Iglesia que se apercibe que se puede detectar que algo está mal, por muchos que asisten a cierta Iglesia pero no son de los herederos de la salvación; aunque también luego los divide en dos grupos.

 

Leamos en Apocalipsis 3: 2 y 3, pero especialmente en el verso 4 dice así: Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. 

 

Y luego añade en el verso 5, El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesare su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.

 

Cuando dice el que venciere se está refiriendo a los que todavía no han venido a Cristose, no se está refiriendo a los que ya son creyentes en Cristo, porque los creyentes por medio de la sangre de nuestro Señor Jesucristo ya han vencido.  Apo.  12: 10-12.

 

Está claro en La Biblia que los nombres de los apostatas, no van a estar escritos en el libro de la vida, pero si ellos  vienen a Cristo sus nombres no quedaran borrados. 

 

Rom. 8: 37;  1Juan 5: 4.  Si entendemos que en Cristo somos más que vencedores, también entenderemos que nunca será posible el decir que los verdaderos creyentes primero son cristianos genuinos, pero luego se vuelven apostatas.

 

 

 

Mat. 13: 24-30.  Del mismo modo si hablamos de la cizaña, nunca jamás podrá decir alguien que el trigo puede convertirse en cizaña, y la cizaña en trigo.

 

Todos individualmente un día nacimos en la inocencia, y con el paso de los años todos nos convertimos en seres condenados, pero no éramos ni trigo ni cizaña.  Después de esto los que tomamos la decisión de venir a los pies de Cristo para ser salvos estos mismos somos el trigo.  La cizaña es mucho más que engaños religiosos, estos son los que por decisión personal nunca vendrán a los pies de Cristo para ser salvos, pero sí están en medio de las Iglesias imitando pretendiendo y creyendo que probablemente por su religiosidad ellos son trigo; y que tal vez un día estarán en el granero pero no están seguros de nada.

 

El trigo siempre será trigo, y la cizaña siempre será cizaña hasta el fin.  Mat. 13: 36-40.

 

Si yo fuera alguien que no estoy seguro si soy trigo o cizaña, vendría corriendo a los pies de Cristo temblando con mucho temor y rogando por su perdón y su salvación, poniendo mi confianza únicamente en Cristo y no en mí mismo. 

 

 

 

Juan 17: 12.  Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guarde, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese.

 

Los apostatas son gente no creyentes movidos por alguna emoción, pero no movidos por La Palabra de Dios, muchos de ellos están ahora metidos en algunas Iglesias.  1Tim. 4: 1;  Mat. 12: 43-45;  2Cor. 11: 13-15.

 

Cuando al pasar los años se manifiestan, eso no quiere decir que perdieron la salvación y sus nombres fueron borrados del libro de la vida, la verdad es que nunca fueron salvos, por lo tanto sus nombres nunca fueron escritos en ese libro.

 

Como antes dije: no podemos sacar una conclusión vasados únicamente en un solo verso sin tomar en cuenta muchos otros versos que están bien claros que hablan de la vida eterna.

 

Apo. 3: 5, Se puede concordar con Apocalipsis 22: 19.  Aquí no dice que borrara su nombre del libro de la vida, lo que dice es que quitara su parte del libro de la vida lo cual es muy diferente.

 

Al quitar su parte del libro de la vida, eso quiere decir que ese nombre nunca se escribió.

 

Exo. 32: 32;  Rom. 9: 3.  Se ha dicho que Moisés y el apóstol Pablo estaban dispuestos a ir al infierno con tal de que Dios no destruyera a sus hermanos en la carne, que los perdonara y los salvara. 

 

Pero por ejemplo en el caso de Moisés, cuando él dice si no perdonas su pecado ráeme de tu libro, también puede estar diciendo; si no los perdonas a ellos (A MI MATAME) después de todo no sería la primera vez que Moisés hablaba así.  Num. 11: 14-15.

 

Lo que claramente sabemos es que Moisés estaba tratando de ser convincente, sabiendo que Dios no lo iba a matar mucho menos a condenar.

 

Y cuando el apóstol Pablo dice: Desearía yo mismo ser anatema =a (MALDITO O CONDENADO).  El apóstol Pablo al decir eso también sabía que eso ya era un imposible, y solo está hablando del deseo que tenia de que su raza fuera salva.

 

Pero en ningún momento Pablo está diciendo que eso pudiera ser posible, después de que él ya había sido salvo, lo mismo podemos decir de Moisés; porque Moisés es de Dios.  Luc. 20: 37-38.

 

Sal. 69: 28.  Hay un libro donde los nombres serán borrados, de los que dejan de existir en la tierra.

 

Hay varios versos en varios casos, que hablan de que sus nombres quedaban borrados de entre los que viven en la tierra.

 

Deu. 9: 14.  Déjame que los destruya, y borre su nombre de debajo del cielo, y yo te pondré sobre una nación fuerte y mucha más numerosa que ellos.

 

Deu. 25: 6.  Y el primogénito que ella diera a luz sucederá en el nombre de su hermano muerto, para que el nombre de éste no sea borrado de Israel.

 

Deu. 25: 19.  Por tanto cuando Jehová tu Dios te de descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, borraras la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides.

 

Deu. 29: 20.  No querrá Jehová perdonarlo, sino que entonces humera la ira de Jehová y su celo sobre el tal hombre, y se ase asentará sobre el toda maldición escrita en este libro, y Jehová borrará su nombre de debajo del cielo.

 

Jos. 7: 9.  Porque los cananeos y todos los moradores de la tierra oirán, y nos rodearán, y borraran nuestro nombre de sobre la tierra; y entonces ¿Qué harás tu a tu grande nombre?

 

Rut. 4: 10.  Y que también tome por mi mujer a Rut la moabita, mujer de Mahlón, para restaurar el nombre del difunto sobre su heredad, para que el nombre del muerto no se borre de entre sus hermanos y de la puerta de su lugar Vosotros sois testigos hoy.

 

1Sam. 24: 21. Júrame, pues, ahora por Jehová, que no destruirás mi descendencia después de mí, ni borrarás mi nombre de la casa de mi Padre.

 

Apo. 3: 5, es un verso que tiene a muchos preocupados porque en lugar de tomarlo como dice, lo están tomando por lo que no dice, asumiendo que si dice que al que venciere no borrara su nombre del libro de la vida; es porque hay nombres que si podrá borrar porque no vencieron.

 

Apo. 22: 19, es un verso que sin más rodeos está claro que si Dios les quita su parte del libro de la vida, es para no ser escritos en ese libro, y para ser borrados de todos los libros que Dios tenga excepto uno; el de los condenados.  Apo. 20: 11-15.

 

De hecho todos los que somos salvos por lo que dice Apo. 2: 17, vamos a tener un nombre nuevo. 

 

¿Para qué preocuparnos por el nombre que tenemos ahora, si a mí ni me gusta el mío?

 

Hay muchas escrituras que hablan del libro de los vivientes, y ese no es el libro de la vida.

 

Dios no tiene solamente un libro, todo creyente verdadero ya debería de saber eso.

 

2Cor. 5: 7-10.  Aunque en estos versos no se menciona la palabra libro, de todos modos para poder ser recompensados en el tribunal de Cristo de acuerdo con nuestras obras, Dios tiene que estar tomando nota de todo lo que hagamos mientras vivimos.

 

Mal. 3: 16-17, habla de que fue escrito un libro de memoria, para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre.

 

 

 

Ecl. 4: 2.  Las escrituras que hablan de los vivientes se están refiriendo a todas las personas que vivieron, viven o vivirán sobre la tierra.  Sal. 116: 8-9;  Ecl. 4: 1-2;  Isa. 4: 3;  Gen. 6: 7;  Exo. 17: 14;  Sal. 109: 13;  Sal. 106: 8-9;  Gen. 2: 7;  Gen. 3: 20;  Gen. 7: 4;  1Rey. 15: 29;  Job 12: 9-10;  Job 28: 12-13;  Sal. 27: 13;  Sal. 52: 5;  Isa. 38: 10-11;  Isa. 53: 8;  Jer. 11: 17-19.

 

Dan.  12:1;  Isa. 4: 2-3.  Este verso de Isaías es un verso que menciona los sobrevivientes de los judíos, los que fueron salvos en el tiempo de la gracia por el evangelio de nuestro Señor Jesucristo, y los que fueron salvos durante el periodo y al final de la tribulación.

 

Lo mismo habla La Biblia acerca de los gentiles, los que serán salvos por el evangelio de nuestro Señor Jesucristo en tiempo de gracia, y los que serán salvos durante el periodo y al final de la tribulación.  Apo. 7: 9.

 

Cuando una persona es borrada del libro de los vivientes, es cuando la persona ha muerto, pero si esa persona ya fue salva su nombre ya ha sido escrito en el libro de la vida.  Luc. 10: 17-20.

 

¿Para qué Dios iba a decirnos que nos regocijáramos que nuestros nombres ya estaban escritos en el libro de la vida, si todavía no hubiera nada seguro?

 

Si Cristo dijo que te regocijaras que tu nombre ya ha sido escrito en el libro de la vida, es porque después de eso tu alma y todo tu ser con un cuerpo glorificado, estará en el cielo por la eternidad.

 

El más interesado en que tu alma se pierda en el infierno es satanás, y esa creencia de que tu nombre puede ser borrado del libro de la vida después de que ya fuiste salvo, no es algo que viene de Dios eso es algo que viene del diablo; está negando la fe y negando la seguridad de la salvación.

 

Cualquiera que no sea escrito en el libro de la vida, su nombre quedara borrado por la eternidad en la gloria de Dios, eso es lo que está diciendo Apocalipsis 3: 5.

 

No borrare su nombre del libro de la vida, lo podemos interpretar como diciendo: no quedara borrado tu nombre, o se escribirá tu nombre.

 

No será así con los que no vencieren, es decir los que nunca vendrán a Cristo para ser salvos.

 

Sal. 69: 28.  Sean raídos del libro de los vivientes, y no sean escritos entre los justos. 

 

En pocas palabras, la persona conserva su nombre cuando es salvo, o salva, si no será borrado del libro de los vivientes y no será escrito en el libro de los justos, que es lo mismo que el libro de la vida; a eso es a lo que se refiere el famoso verso de Apo. 3: 5.

 

El libro de los vivientes, es un libro que tiene todos los nombres de las personas que viven en el mundo, y está en conjunto, con el libro de los justos que es lo mismo que el libro de la vida.

 

Cuando alguien es salvo, su nombre es escrito en el libro de la vida, y cuando la persona no es salva y muere su nombre no fue escrito en el libro de la vida, y es raído del libro de los vivientes, y escrito en el libro de los muertos que estarán en el gran trono blanco.  Apo. 20: 11-15;  Juan 5: 28-29.  

 

 

 

Además de esto, Apocalipsis 3: 5, también está hablando de algo muy diferente a lo que muchos miles de personas han pensado, porque este verso concuerda con.  Exo. 32: 32-33.

 

Cuando en el verso 32 dice, que perdones ahora su pecado, y si no ráeme ahora de tu libro que has escrito.  Nadie puede asegurar que Moisés se está refiriendo a que ese libro sea el libro de la vida.

 

Cuando Moisés dijo que perdones ahora su pecado y si no ráeme ahora de tu libro.

 

Lo que puede haber estado diciendo es, si no los perdonas a ellos a mi mátame, porque al morir Moisés su nombre quedaba raído del libro de los vivientes, pero con eso Moisés no quedaría borrado del libro de la vida.

 

Y cuando Dios dice en el verso 33, Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro.

 

Eze. 18: 4.  He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare esa morirá.

 

De acuerdo al capítulo de Ezequiel 18 ya fueran padres o hijos, los que hacían mal morían y los que hacían bien vivían, así fue en el Antiguo Testamento o en el tiempo de la ley de los 10 mandamientos.

 

En este tiempo todos hemos hecho mal, todos deberíamos morir, pero de cuando Cristo vino y murió fue sepultado y resucito, desde ahí para acá todo eso fue cambiado ahora estamos en el tiempo de la gracia. Todos pecamos y merecíamos morir, pero Dios nos da vida si venimos a nuestro Señor Jesucristo para ser salvos, siendo El también nuestro Sacerdote Abogado e Intercesor.  Heb. 7: 26-28;  1Juan 2: 1;  Rom. 8: 31-34.

 

¿Ahora la verdad es que si Dios tuviera que borrar de su libro a todo el que peca contra Él, cuántos quedaríamos escritos en el libro de la vida?  Rom. 3: 10;  Rom. 5: 12.

 

Tal vez alguien dirá: bueno, una cosa es pecar antes de ser salvo y otra es pecar después de ser salvo.

 

Mi pregunta es para los que dicen que ya tienen esa supuesta salvación.  ¿Después de ser salvos, ustedes ya nunca pecan? 

 

1Juan 1: 8-10;  1Juan 2: 1-2.  Lo que dicen estos versos es para los que han confiado solamente en Cristo como su salvador, no para los que creen que son salvos porque han confiado en sí mismos.

 

Apo. 21: 8.  Tan solo una mentira es suficiente para ser condenados. 

 

 

 

En Exo. 32: 33.  Dios está siendo específico con un pecado.  ¿Cuál era ese pecado?  Exo. 32: 1-4.

 

¿Por qué Dios quiso destruir al pueblo?  Exo. 32: 9-10, y los vs.: 31-33.  Moisés intercedió por el pueblo de Israel para que Dios los perdonara por su pecado, su asquerosa idolatría ya era suficiente pecado, pero lo más abominable fue atribuirle al becerro de oro el haberlos sacado de Egipto.  Deu. 32: 15-21;  Sal. 106: 1-23.

 

Comparando eso con: 1Cor. 10: 18-20,  les atribuyeron a los demonios las grandes maravillas de Dios, el haberlos sacado de la esclavitud de Egipto, siendo que el faraón movido por satanás y sus demonios; les había hecho la vida imposible al pueblo de Israel.    

 

Ahora compara esa acción con 1Juan 5: 16, y Mat. 12: 31-32. El pecado imperdonable, la blasfemia contra El Espíritu, fue atribuirle a satanás las obras de Dios.  Mat. 12: 13-24, y 31-32;  Mar. 3: 29-30.

 

Si atribuirle a satanás las obras de Dios es la blasfemia contra el Espíritu Santo, también lo es atribuirle al Espíritu Santo las obras de satanás.  Ahí es donde entran todos los falsos maestros, como todos los papas católicos Romanos, el profeta Mahoma fundador de la religión musulmana, el fundador de los falsos testigos de Jehová, el fundador de los mormones, o la que fundo los adventistas, u cualquier otra religión que aparenta ser Cristiana pero están siendo sustentadas con engaños de satanás. 

 

Todos los incrédulos confiando en sus líderes y en sus falsas enseñanzas, de ese modo sus nombres nunca serán escritos en el libro de la vida, por lo tanto nadie podrá decir que sus nombres alguna vez fueron borrados.

 

Esa propaganda de decir que los nombres pueden ser borrados del libro de la vida, es un trabajo de los carismáticos miembros del ecumenismo, ellos tienen un Jesús falso, un espíritu falso, y un evangelio falso, salgan de ellos y vengan al que es nuestro Verdadero Salvador.

 

Podemos darnos cuenta de lo bastante serio que es esto, mirar que aunque Dios no destruyo a todos los judíos cuando Moisés intercedió por ellos, de todos modos con excepción de Josué y Caleb todos murieron en el desierto excepto los que en ese entonces eran niños o los menores de edad.  (Números 32: 1-13;  Josué 14: 6-14).  Sal. 8: 1-4;  Sal. 95: 8-11;  Heb. 4: 1-10.

 

En lugar de tener esa mente negativa por lo que no saben o no entienden, y otros ni siquiera quieren pensar en el tema por pura flojera, mejor pónganse a escudriñad Las Santas Escrituras.

 

1Cor. 14: 33.  Pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz.  Como en todas las Iglesias de los santos.

 

1Juan 5: 4.  Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, NUESTRA FE.

 

Si no puedes creer en toda la palabra de Dios de donde saque todo este escrito que esta tan claro y tan amplio, y estas sin quitarle los ojos de encima a un solo verso, que ni siquiera está diciendo lo que ustedes creen que dice; (Apo. 3: 5)  lo que vence al mundo es nuestra fe, no son las dudas de ustedes lo que vence al mundo.

 

Apocalipsis 21: 27.  No entrara en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del cordero.

Ciertamente el bien y la misericordia me seguiran todos los dias de mi vida,

Y en la casa de Jehová moraré por largos dias.

SALMOS 23: 6

Con este verso quiero mostrar mi seguridad de lo que Dios me ha dado. 

 

El Dios verdadero no es un Dios de confusión, eso te debe de abrir los ojos a ti porque te está dando a entender que si tu estas confundido en lo que crees, es porque quizás no tienes El Dios Verdadero.  Gal. 1: 8-9;  2Cor. 11:4.  FIN.